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La diabetes es una enfermedad producida por una
alteración del metabolismo de los carbohidratos en la que aparece
una cantidad excesiva de azucar (glucosa) en la sangre y en la orina
(hiperglucemia e hipercluconuria). Afecta de un 1 a un 2 % de la
población, aunque en el 50% de los casos no se llega al diagnóstico.
Es una enfermedad multiorgánica ya que puede lesinar los ojos, riñones,
el corazón y las extremidades. Tambien puede producir alteraciones
en el embarazo. El tratamiento adecuado permite disminuir el número
de complicaciones.
Se distinguen dos formas de diabetes mellitus. El tipo I, o diabetes
mellitus insulino-dependiente, denominada tambien diabetes juvenil,
afecta a niños y adolescentes, y se cree producida por un mecanismo
auto inmune. Constituye de un 20 a un 15 % de los casos y es de
evolución rápida. El tipo II, o diabetes mellitus no-insulinico-dependiente,
o diabetes del adulto, suele aparecer en personas mayores de 40
años y es de evolución lenta. Muchas veces no produce síntomas y
el diagnóstico se realiza por la elevación de los niveles de glucosa
en un analisis de sangre u orina.
Para lo orgamización mundial de la salud, una persona tiene diabetes
cuando:
- La cantidad de glucosa en sangre es superior
a 140 mg% en ayunas.
- La cantidad de glucosa en sangre es superior
a 200 mg% en una curva de glucemia, dos horas
después de la ingesta de 75 gr de hidratos de carbono.
- La cantidad de glucosa en orina es superior
a 30 mg% o de 50% en orina de 24 horas.
El ejercicio físico tiene un fin terapéutico y es una parte
importante en el tratamiento de los diabéticos. El ejercicio regular
ayuda a mantener el peso adecuado, pero más importante todavía es
el beneficio sobre el aparato circulatorio.
Los músculos utilizan más glucosa durante el ejercicio vigoroso,
lo cual ayuda a que el nivel de glucosa disminulla.
Orientación para un programa de ejercicio
en diabéticos
- Historia médica y examen físico completo
- Evaluar rinopatías, enfermedad cardiovascular y neuropatías periféricas
- Prescribir cargas de trabajo moderadas y aumentarlas progresivamente
- Autocontrol de glucemia
- Programar los ejercicios de tal manera que descienda la glucemia
post-prandial
- Desaconsejar la practica de ejercicio durante el pico de acción
de la insulina
- No inyectar la insulina en las extremidades que soportan el peso
del ejercicio
- Alertar al paciente sobre la posibilidad de hipoglucemia post-ejercicio
- No realizar el ejercicio en solitario
MÁXIMA SEGURIDAD, MÁXIMA SUPERVISIÓN
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